¿Y si la historia de la violencia en los Andes prehispánicos no fuera como la imaginamos? Un estudio pionero en la prestigiosa revista PNAS acaba de revelar un dato asombroso: las mujeres estaban más seguras y con menor riesgo de violencia letal bajo la protección de un estado. Este hallazgo desafía décadas de arqueología y reescribe la narrativa de la seguridad femenina en civilizaciones antiguas.

Los arqueólogos Thomas J. Snyder (Universidad de California) y Elizabeth Arkush (Universidad de Pittsburgh) lideraron esta investigación pionera. Su análisis de la violencia en la América andina precolombina es crucial. Subraya la importancia de la organización estatal para la seguridad individual.
El equipo comparó la exposición a la violencia en distintos contextos sociopolíticos. En comunidades autónomas, en el seno de grupos sin una estructura estatal centralizada. La que se daba en sociedades con mayor organización. Y la de estados, civilizaciones con un poder centralizado y estructuras de gobierno.
Para ello, Snyder y Arkush analizaron una base de datos masiva: más de 8.600 adultos de 155 sitios arqueológicos diferentes. Un esfuerzo monumental que nos da una visión sin precedentes.
Violencia prehispánica: ¿quiénes sufrían más en los Andes?
Los resultados son claros: las probabilidades de traumatismo (tanto no letal como letal) fueron bajas en general para ambos sexos y en todas las estructuras. Sin embargo, un patrón emergió. Los hombres mostraron consistentemente mayores probabilidades de traumatismo no letal. Esto sugiere que los hombres estaban más expuestos a la violencia en general. Por su parte, las mujeres presentaron probabilidades ligeramente reducidas de traumatismo craneal en los estados, en comparación con las comunidades autónomas. Una señal de mayor protección.
Los hombres mantuvieron probabilidades similares de traumatismo craneal sin importar la organización sociopolítica. Pero para las mujeres, la presencia de un estado marcaba una diferencia crucial.
¿Más seguras? El sorprendente rol del Estado en la violencia femenina
La investigación reveló diferencias de género significativas en las muertes por traumatismo. En grupos adscritos a comunidades autónomas, hombres y mujeres tenían probabilidades similares de sufrir traumatismo craneal potencialmente letal. La situación variaba en el caso de estar dentro de una estructura de estado. En esos casos, los hombres tenían muchas más posibilidades de una muerte violenta que las mujeres, según los traumatismos encontrados en los restos óseos.
“Nuestro estudio complica la noción de que un aumento en la complejidad sociopolítica conduce a una disminución de la violencia interpersonal. Destaca la importancia del género para comprender la historia humana de la violencia”, explican los autores.
Así, Snyder y Arkush no solo demuestran que la violencia en estas sociedades era predominantemente ejercida por y hacia hombres. También consolidan la perspectiva de género como una herramienta indispensable. Es clave para comprender las dinámicas sociales y de poder en las sociedades antiguas, un enfoque que a menudo ha sido ignorado.
El profesor principal de Arqueología en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (Lima, Perú) lo confirma: “Este estudio se distancia del tradicional debate filosófico sobre la violencia. Nos muestra un análisis prolijo y sistemático de miles de restos humanos de 155 sitios arqueológicos prehispánicos.”
Fuente: Political organization and gender predict violence in the Andean archaeological record, de Thomas J. Snyder y Elizabeth Arkush, publicado en la revista PNAS.





