Petra, el legendario enclave jordano, acaba de revelar un secreto milenario. Bajo el famoso Tesoro (Khazneh), arqueólogos han descubierto una tumba intacta con doce esqueletos y artefactos de más de 2.000 años. Un hallazgo tan extraordinario que ni el propio Indiana Jones lo habría imaginado.
Este descubrimiento sin precedentes fue documentado por el popular programa Expedition Unknown de Discovery Channel. Doce esqueletos humanos y objetos de más de dos milenios, ocultos bajo el icónico Khazneh de Petra, han reescrito parte de la historia de este Patrimonio de la Humanidad.
Doce esqueletos y artefactos de 2.000 años bajo el Tesoro
Josh Gates, presentador de ‘Expedition Unknown’, calificó el hallazgo como ‘sumamente raro’. «En dos siglos de investigación arqueológica en Petra, nunca se había encontrado algo así. Incluso frente a uno de los edificios más famosos del mundo, aún quedan enormes descubrimientos por hacer», afirmó Gates.
La clave del éxito fue Pearce Paul Creasman, director ejecutivo del Centro Americano de Investigación. Utilizó un radar de penetración terrestre para confirmar la existencia de tumbas adicionales. Sus datos, que coincidían con hallazgos previos, fueron cruciales para obtener la aprobación del gobierno jordano para excavar bajo este sitio de fama mundial, un paso delicado dada la importancia arqueológica del lugar.
Cáliz ‘tipo Santo Grial’ y otros tesoros: ¿quiénes eran los enterrados?
Junto a los doce esqueletos, el equipo desenterró una fascinante colección de artefactos. Apareció una colección de objetos de bronce, hierro y cerámica, que revelan las costumbres de la época.
También ha aparecido un cáliz de cerámica. Estaba en los brazos de uno de los difuntos y evoca, irónicamente, al ‘Santo Grial’ de Indiana Jones. Gates lo describió como ‘asombroso, la historia imitando al arte’, destacando su valor para entender las prácticas funerarias nabateas.
Muchos de los huesos presentaban moho debido a la arenisca porosa y la humedad, común en esta zona propensa a inundaciones. El Tesoro, un impresionante mausoleo tallado en los acantilados, tiene al menos 2.000 años. Su datación ha sido un desafío por la falta de hallazgos internos hasta ahora.
«Teníamos la esperanza de encontrar algo que pudiera contarnos más sobre la gente antigua y el lugar», dijo Creasman. Gates cree que los individuos enterrados en esta tumba debieron tener un estatus muy alto, dada la ubicación privilegiada. «Los restos humanos», añadió Creasman, «pueden ser una herramienta realmente valiosa. Los entierros están articulados, lo que significa que los huesos no han sido manipulados, un hecho sumamente raro en la arqueología.»
Profundizar en estos restos y artefactos podría revelar información crucial sobre el Khazneh, la antigua ciudad y la fascinante civilización nabatea. «Conocer quiénes son realmente va a ayudar a desbloquear parte de la historia del Tesoro», concluyó Gates, subrayando la importancia global de este descubrimiento.
